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domingo, 27 de septiembre de 2009

el asesinato del piano de cola blanco


De entre los pasillos y pasillos de túneles abovedados, iluminados con luces de colores fríos, pendía el piano de cola blanco. Colgado en lo alto de la bóveda rodeado de decenas de personas que lo observaban. Unos con la saña y deleite de una gamberrada, otros con compasión, como si de un sacrificio humano se tratase.
El foco de luz amarilla iluminaba el techo de la bóveda, y el dj pinchaba una sonata para piano que resonaba en todos los túneles y salas y fue cuando empezaron a alzar a aquel magnifico y olvidado piano de cola blanco.
Quizá en su pasado perteneció a alguna familia noble de dandis ingleses que vivían en Chealse. O quizá no, pero ese piano tenía una dignidad que ahora de repente se le venía arrebatada.
Empezaba a alzarse y algunos echaba carcajadas, otros observaban con la magia de un niño que ve por primera vez a los reyes magos, otros, como si de un castillo de fuegos artificiales se tratase, pero todos atónitos.
Iba subiendo e iba balanceándose, y cuando ya alcanzó la cumbre, los más ansiosos de madera astillada comenzaron a vocear como si estuviesen presenciando una lucha en la arena del Coliseo. Pero aquí no había león ni gladiador. Sólo un piano de cola blanco que iba a ser lanzado desde el techo de una bóveda hasta el suelo.
Realmente se oyó el sonido de la muerte de un piano, un sonido visceral, armónico y plomizo. Y ahí yacía, reventado y malherido. Trozos de madera blanca, rota, cuerdas, teclas desparramadas alrededor y muerte.
Se trataba de una performance del grupo de artistas de Shunt, en London Bridge station. Pero más que una performance en la que viera arte tradicional reciclado en algo contemporáneo, no dejo de ver el asesinato del piano de cola blanco.

lunes, 25 de agosto de 2008

El artista y el arte.



Tema que suele salir cuando estoy tomando una copa con mi amigo Dani. Él es estudiante de escultura en la facultad de bellas artes en Valencia, y yo, como sabéis estudio publicidad.
Dani defiende al artesano, a un arte que parte de un estudio y una técnica. Rechaza a todo aquel que siendo artista hace alarde de ello. La obra de arte debe expresar los sentimientos y experiencias del artista, que intencionadamente éste ha querido plasmar en la obra y no tiene por qué coincidir con las impresiones del observador de la obra.
Para mí, un artista puede expresar lo que quiera, y el espectador que sienta o que quiera mediante la experiencia estética de la contemplación. Pero creo, que para que esa obra de arte sea realmente rompedora e innovadora debe transgredir algo en cierto modo. Debe romper con lo establecido. Como a lo largo de la historia de arte se ha hecho. Y además, siempre nos enmarcamos dentro de un contexto socio-cultural que no podemos controlar, hemos crecido en una determinada sociedad, con una determinada cultura y nutriéndonos de unas formas de expresión determinadas. Se trata de romper con estos contextos para poder transgredir. Por ejemplo, Caravaggio rompió con todo lo establecido cuando utilizaba como modelos a prostitutas para sus obras religiosas (virgen con el niño y santa Ana) y las representaba vestidas a la moda del seicento italiano. O cuando Almodóvar viste de chulapos a ritmo de ‘la verbena de la paloma’ para dar una paliza a un violador’ está descontextualizando los elementos culturales tradicionales para dotarlos de nuevos sentidos.
No comparto la idea de Dani de: -‘si yo hoy, en el s.XIX esculpo en mármol ‘el David’ será el David del s.XIX. No, porque estas usando recursos inventados en el siglo XVI. No estás innovando, no estás creando nada nuevo. Ni siquiera nutriéndote o influenciándote: estás reproduciendo. Y esto, al espectador actual no le conmueve. En cambio sí me conmueve ir a la galleria della accademia a ver ‘el David’ de Michelangelo porque lo enmarco en un contexto, en una ciudad, en un artista que hizo de un encargo de los duques la expresión humanista de su época. Estaba representando en un hombre los ideales de ese movimiento: el Renacimiento. ¿De qué sirve que en el 2008 representes los ideales del S.XVI? de poco.
Es como si un poeta actual escribe con la técnica, las formas y los recursos del s.XIX como los poetas románticos.

Para ser un clásico, primero tienes que ser moderno, tienes que romper esquemas.
Yo veo el futuro del arte de nuestra época en el arte multimedia, lo interactivo… Tras la aparición de la fotografía, y con ella el cine. No tiene sentido intentar representar la realidad. Por eso aparecieron las vanguardias, el pop art, etc. etc. Y de hecho ya se fusionaban las técnicas y soportes tradicionales (pintura, barro, mármol, tela, etc.) con objetos cotidianos y de consumo (un bidé, botes de sopa, sillas, etc.).
Ahora que disponemos de otros medios y otros materiales, ¿cómo no usarlos? ¿O acaso las nuevas tendencias musicales sólo usan clavicémbalo y oboe barroco?
También es verdad que actualmente la frontera entre lo que es arte y lo que es tomadura de pelo es muy confusa, pero el tiempo pondrá las cosas en la línea cronológica del arte. Ya que una vez creada esa transgresión sirve de nutriente para los futuros artistas y así así hasta el infinito. No me creo nada de ‘el arte está estancado, está todo inventado’ No.
Pues nada, esta es mi reflexión. ¿y vosotros qué pensáis?
fotografía: 'escalera del MoMA en un minuto'